miércoles, 3 de marzo de 2010

La magia de la naturaleza

Cuando la inspiración me abandona, salgo a dar un paseo por los alrededores de mi casa y, sistemáticamente vivo la magia de la naturaleza.

Me considero privilegiada de vivir en un país con las cuatro estaciones bien marcadas. En invierno, cuando la cima de las montañas y las ramas de los árboles se visten de blanco, tengo la impresión de contemplar a una novia que, generosa, extiende su velo hacia el mundo equilibrado de la naturaleza.

Más adelante, al despuntar los retoños, lo que se perfila en mi espíritu es una adolescente deseosa de descubrir la vida, de ataviarse con los variados colores de la temporada. Entonces yo también me transformo en adolescente y me visto con esos verdes chillones que tanto me recuerdan a mi tierra.

Con el calor del verano los frutos maduran y las hojas, abandonando el verde encendido de su edad tierna para pasar a uno más discreto, se robustecen. El adolescente quedó atrás para dar paso a un adulto que, con toda su exuberancia, protege al ser humano de los rayos del sol y lo abanica con sus millares de dedos.

La estación que más aprecio es el otoño por el incendio de amarillos, naranjas y rojos y porque, cuando el frío y los vientos desvisten a los árboles, puedo contemplar en su plenitud los músculos de sus ramas y los nudos de sus articulaciones hasta llegar a la infinidad de extremidades superiores. Me parece entonces que miles de falanges se mueven cuando la bise, ese viento seco y helado proveniente del norte, sacude los tallos.

6 comentarios:

Nilce dijo...

Hola Maritiza!... me gustó mucho ese artículo... me hizo recordar mi tierra donde no hay nieve, pero sí las cuatro estaciones bien marcadas.. Pero me gusta más la primavera, pues allá los flamboyans, las hortencias, los geranios, etc... adornam la vida de las personas sin pedir nada en cambio.... Amo la naturaleza....
Abrazos.
Nilce.

Anónimo dijo...

¡Hola que tal amiga! Me gusto mucho tu último párrafo, aquella de " puedo contemplar en su plenitud los músculos de sus ramas y los nudos de sus articulaciones hasta llegar a la infinidad de extremidades superiores"
La descripcioón se equipara a un simil poético.
Saludos,
Arancha de Panamá

Danna dijo...

Felicitaciones Maritza por el precioso artículo, muy bueno, gracias!!!

Tutearte dijo...

Hola Maritza, soy Emma del curso de Ramón Aguye. Muy inspirador tu texto, me das envidia, echo mucho de menos el entorno de Galicia donde vívia. Te quiero recomendar un muy bello libro de Ray Bradbury sobre la escritura. Se llama Zen en el arte de escribir. Me he acordado de el al leer tu texto. Muchos besos

Secretariat de dijo...

Hola Maritza, Gracias por invitarme a compartir tu blog. Me gustó mucho tu apreciación de la naturaleza con esas pinceladas de las 4 estaciones. Quizás sea porque para mí también la imagen del otoño es la mejor, me pareció que lo que escribiste sobre él es una pintura espléndida. Saludos, Alberto

Anónimo dijo...

Yo también coincido que la descripción del otoño ha sido la mejor, quizas porque es tu estación favorita, has sabido captar la escencia que hay en cada detalle de ella.
Saludos, Haydée